Logran multiplicar el Canelo mediante reproducción vegetativa: un avance para su conservación

Se evaluaron con éxito distintas técnicas de reproducción del Canelo, especie nativa del sur de TDF.

El canelo (Drimys winteri) constituye mucho más que un árbol nativo de los bosques australes de Sudamérica: es una especie valorada por los pueblos originarios a lo largo de generaciones y que, en la actualidad, despierta un interés creciente por sus características, y su importancia ecológica. Su distribución geográfica se encuentra asociada a la costa y ambientes húmedos. En Tierra del Fuego se lo puede observar en la costa del Canal Beagle, aunque también crece en Península Mitre y en Isla de Los Estados. Los pueblos originarios lo utilizaban con fines tecnológicos y medicinales por lo que posee una profunda relevancia cultural.

La Dra. Gimena Bustamante docente investigadora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (UNTDF) lidera un proyecto orientado a promover la conservación de este árbol perenne. En esta etapa se avanza en la implementación de ensayos cuyo objetivo central es ajustar técnicas de propagación que permitan fortalecer su conservación y generar conciencia de su importancia para que las futuras generaciones puedan seguir aprovechando los beneficios a través de un uso sustentable en el territorio.

El proyecto experimental, desarrollado en el Vivero de la Municipalidad de Ushuaia dirigido por Diego Tolosa, evaluó el porcentaje de supervivencia de estacas de canelo con la aplicación de hormona de enraizamiento y sin la aplicación junto con la técnica de raspado basal. Los resultados fueron alentadores, ya que se logró inducir la formación de raíces en una especie que presenta importantes dificultades para enraizar a partir de estacas, lo que abre nuevas posibilidades para la multiplicación y la conservación.

Las hormonas reguladoras del crecimiento vegetal, como el ácido indolbutírico, se utilizan comúnmente en biotecnología para estimular la formación de raíces adventicias, aumentando las posibilidades de obtener nuevos individuos genéticamente idénticos a la planta madre. La incorporación de estas sustancias en los ensayos de propagación, adquiere carácter innovador cuando se aplica a especies nativas de difícil propagación ya que favorece la conservación de la especie.

El canelo es una especie emblemática para Tierra del Fuego. Por lo general se lo encuentra asociado al guindo (Nothofagus betuloides) y otras especies costeras como el notro (Embothrium coccineum) y la leña dura (Maytenus Magellanica). Se distingue por sus hojas aromáticas de color verde y sus flores blancas. Su fruto, conocido como “pimienta de canelo” por su sabor picante, constituye además una fuente de semillas para la regeneración natural de la especie. La conservación del canelo adquiere especial importancia debido a su distribución geográfica específica, lo que lo convierte en un componente único de los ecosistemas fueguinos.

La iniciativa se enmarca en el proyecto PIDUNTDF B: “Tras los pasos del Canelo. Educación Ambiental y Conservación de la Biodiversidad”, del Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales (ICPA) de la UNTDF. Durante la jornada se evaluó el porcentaje de estacas con brotes, la formación de callos y la formación de raíces con la finalidad de sistematizar procedimientos que contribuyan a la multiplicación de la especie. La misma se desarrolló en el Vivero Municipal con la participación de Tanu Educación Ambiental, la secretaría de Producción y Ambiente, así como el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET).