Cuando el BienEstar se construye en comunidad
La UNTDF fue protagonista de una jornada comunitaria pensada para compartir, aprender y encontrarse.
En un contexto social atravesado por múltiples desafíos, la salud mental se fortalece a través de los vínculos, la participación y la construcción de redes de apoyo. Con esa premisa, la comunidad de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (UNTDF) fue protagonista de una jornada que reunió a instituciones, organizaciones sociales y vecinos en torno a una propuesta pensada para compartir, aprender y encontrarse.
A lo largo de la jornada, organizada en el Campus Ushuaia por la Secretaría de Bienestar Universitario de la UNTDF, el público participó de diversas actividades culturales, recreativas, artísticas y de reflexión orientadas a promover el intercambio de experiencias, el cuidado mutuo y el fortalecimiento de los lazos comunitarios.
La programación incluyó propuestas destinadas a distintos públicos, entre ellas una clase abierta de zumba, talleres de memoria para personas mayores, biodanza, huerta comunitaria agroecológica, escritura creativa, un espacio de lectura coordinado por la Biblioteca Popular Anahí Lazzaroni, así como actividades de bordado, teatro y danzas folclóricas.
La iniciativa permitió, además, visibilizar el trabajo que numerosas organizaciones desarrollan cotidianamente en materia de acompañamiento, promoción de derechos y bienestar integral, acercando recursos y herramientas a la comunidad. Estos espacios de encuentro resultan fundamentales para tejer redes de apoyo, generar ámbitos de escucha y fortalecer el sentido de pertenencia.
“Hoy abrimos las puertas de la Universidad para que la comunidad pueda conocer y vivenciar las diversas actividades culturales, artísticas y expresivas que se desarrollan en nuestra ciudad. Se trata de propuestas que invitan a hacer una pausa, conectar con el disfrute, la creatividad y el bienestar. Porque frente al malestar, la salida siempre es colectiva: redes que sostienen y comunidades que acompañan”, expresó la magíster Ayelén Martínez, secretaria de Bienestar Universitario.
Más allá de las actividades desarrolladas, la propuesta dejó una reflexión compartida: el bienestar no es una construcción individual, sino un proceso que se nutre de la solidaridad, el compromiso y la presencia de los otros. Cuando existen espacios para encontrarse, escucharse y acompañarse, las comunidades se vuelven más fuertes, inclusivas y capaces de promover el cuidado de la salud mental de quienes las integran.




